lunes, 9 de noviembre de 2009

PORQUE TUS HIJOS DESOBEDECEN

Debe existir una razón para explicar por qué algunos padres consiguen que sus niños obedezcan con palabras mientras otros ven frustrados todos sus esfuerzos pacíficos.

En otras palabras, si dos niños tienen la misma edad y un nivel similar de comprensión, y sus padres les dan una orden parecida, ¿por qué uno obedece y el otro hace todo lo contrario?

Con certeza no se debe a “la mala suerte” de los padres de tener un hijo o hija desobediente, como se suele escuchar. En realidad hay muchos factores que pueden contribuir a que un niño desobedezca una orden. Aquí listo 5 razones comunes:

1. La orden es confusa.- Le has dicho a tu hija: “no se te ocurra comerte el jabón”, y luego de unos minutos la encuentras dándole una probadita. La razón podría ser solamente que la frase estaba muy confusa. Prueba omitir estas sugerencias o cambiar por “El jabón lo usamos solamente para lavarnos las manos”

2. Has pedido un imposible.- Tal vez a ti no te lo parezca, pero para tu hijo de 4 años puede ser imposible terminar de comer toda la sopa cuando está pasando por una etapa de poco apetito. No es que no quiera obedecer, es simplemente que no tiene hambre. Prueba a colocar menos cantidad en el plato y pedirle “avísame si quieres más”.

3. No es el mejor momento.- Estás de visita en casa de tu hermana y tu niña de 5 años está sumergida en el juego con su prima mayor. De pronto, entras en la habitación y le dices “¡ponte los zapatos que ya nos vamos!”. Por supuesto que no vas a tener una respuesta positiva, pero otra vez esto tiene solución. Unos 20 minutos antes de la hora de salir, anúnciale a tu niña y a su prima que están por irse. Mejor aún, muéstales el tiempo en el reloj para que tengan una idea tangible de lo que se trata.

4. No hay conexión.- Si eres padre o madre seguramente sabes reconocer esos momentos en los que existe conexión con tus niños: hay un ambiente relajado, se miran a los ojos, se ríen de las mismas cosas, y se sienten bien. Por el contrario, cuando ha habido un tiempo de separación ya sea física o emocional (te enojaste por algo que rompió, por ejemplo), el contacto es distante y esquivo. Piensa en dos enamorados en el primer caso, y en dos desconocidos en el segundo.

Antes de dar una orden es importante que reestablezcas esta conexión acercándote pasivamente, enganchándote en su actividad, poniéndote a su nivel y haciendo mucho contacto visual. Esto puede tomarte unos segundos pero al final te ahorrará más tiempo y malos ratos.

5. Tienes un hijo científico.- Todos los niños que conozco tienen más de científicos que cualquier adulto. Hacen observaciones y prueban hipótesis sobre las cosas y acontecimientos que están a su alrededor, para llegar a conclusiones sobre su funcionamiento. En esta línea de la investigación científica, es posible que un día decida “desobedecer”, o responder “NO”, como parte de sus pruebas. En ese caso debemos aceptarlo con madurez, paciencia y un poco de espíritu deportivo. Pronto llegarán a la conclusión de que igual los amamos y respetamos, y darán por concluido el experimento.

Evidentemente existen tantas razones para desobedecer como niños y padres hay en el mundo. ¡Pero no te preocupes! Es posible que estas razones tengan más que ver con la forma (cómo, dónde, cuándo…), que con el fondo. Es decir, los niños nos desobedecen a pesar de que nos aman. Continuemos amándolos a pesar de que nos desobedezcan.

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